La hendidura en el paladar duro o blando no es reparada hasta que el niño tiene más de un año de edad, aunque hay casos en que se realiza esta cirugía a partir de los 8 meses de edad. Hay tres motivos principales para la realización de la cirugía de paladar.
El más importante es para ayudar al paciente a hablar bien (esto requiere un paladar que tenga movilidad y sea lo suficientemente largo). El segundo motivo es para ayudar a reestablecer la función del músculo Trompa de Eustaquio-palatal para escuchar normalmente. El tercero es para establecer la función dental y una apariencia normal. Ver Figura 7.
Antes de cerrar el paladar hendido, deben ser tomadas impresiones dentales por un ortodoncista. Esto permitirá observar los cambios que vengan con el crecimiento y la cirugía, pueden ser tomadas para el mismo propósito placas de rayos X de la cabeza.
Generalmente, todo el paladar es reparado en una sola etapa aunque el cirujano podría planear dos operaciones para obtener un cierre más favorable y permitir el crecimiento normal de la cara y paladar. Ver Figuras 8 y 9.