Después de la cirugía, notará que hay suturas en el labio de su hijo. Podrá tener un aparato en sus mejillas para disminuir la presión de las suturas. Para impedir que su bebé se toque con sus manos el labio reparado, podría tener inmovilizados sus brazos.
Se le ofrecerá al bebé agua por la boca y generalmente después regresará a la alimentación por fórmula en un lapso corto de tiempo después de la cirugía. A discreción del cirujano, podría ser alimentado con una mamila, un gotero de medicina, una jeringa, o a lo que acostumbra utilizar. Cualquier método que sea utilizado, el bebé deberá ser sostenido en una posición sentada y ser alimentado lenta y cuidadosamente, dándole el tiempo suficiente para repetir. Después de cada alimentación debe darle suficiente agua para limpiar su boca.
Para acelerar su sanación y prevenir desgarres, hay que limpiar la linea de la sutura y mantenerla libre de costras que podrían formarse. Esto se hace generalmente utilizando un aplicador de algodón esterilizado o cuadros de gaza saturados en una solución de peróxido de hidrógeno. Para mantener el area lubricada después puede ponerle aceite mineral o algún ungüento especial.
Hay que tener cuidado y observar si el niño no se roza la cara con una almohada o en algún lado de la cuna. Hay que evitar en la medida de lo posible, que llore el bebé ya que esto puede estirar la línea de la sutura; podrían utilizarse sedantes en un momento dado. Cargarlo frecuentemente, abrazarlo y alimentarlo generalmente mantendrán el llanto al mínimo.
Muchos bebés son dados de alta al segundo o tercer día después de la cirugía de labio. En una semana las suturas serán removidas en el hospital o en la oficina del cirujano. Algunos doctores dejarán a sus pacientes en el hospital hasta que sean removidas las suturas.
Debe tener especial cuidado durante las primeras tres semanas, continuar con la limpieza del labio y la restricción de las manos con su hijo. Asegúrese que su cirujano plástico enliste en un calendario de eventos claramente lo que espera de su hijo en cada etapa.
La cicatriz de la reparación del labio hendido permanecerá roja en el niño cerca de un año. Solamente después de este lapso de tiempo podría decirse qué otras cirugías podrían ser requeridas. Muchas veces lo que parece ser un resultado perfecto al momento de la cirugía necesitará de una revisión antes del ingreso de su hijo a la escuela. Lo que parece ser un resultado imperfecto al momento de la cirugía, mejorará con el crecimiento conforme aumenta su edad. Es preferible revisar la cicatriz antes de que el niño ingrese a la escuela, ya que esto le dará cuatro o cinco años para tomar cualquier decisión.
Si existe hendidura bilateral en el labio, el cirujano plástico podría reparar el labio en una o dos etapas. Podría operar ambos lados o podría hacer solamente un lado como en una hendidura unilateral; luego tres o cuatro semanas después, cerrar el otro lado. Depende mucho la naturaleza de la hendidura.
Otra vez, así como en la hendidura simple se aplican las mismas instrucciones para esta situación. Podrían recomendarle el uso de un aparato externo (provisto por su cirujano u ortodoncista) que podría ayudar a moldear la protuberancia en la porción central del labio y del hueso antes de realizar la cirugía del labio. Generalmente la punta de la nariz se jala hacia abajo después de cerrar el labio bilateral. Esto podría requerir de una operación posterior antes de tener edad para ingresar a la escuela. Los resultados iniciales en el labio con hendidura bilateral son tan satisfactorios como en la hendidura simple y posteriormente son casi siempre la regla cirugías adicionales.